Intentaré resumir cada una de las cosas que a continuación voy a escribir para no hacer una nueva Biblia, aunque tengo tanto por decir después de dos semanas sin usar mi blog que de todas formas, será larga. Probablemente ya he olvidado muchos de los temas que dije que hablaría la próxima vez que subiera una entrada pero intentaré recordar lo que pueda.
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9 de Junio.
Esa semana había sido la última en la preparatoria, muchos me habían pedido que nos viéramos para fotografías, para despedidas y yo no me detuve a hacerlo. El jueves de esa semana, me había reunido con Daniela y Luisa después de dos meses sin vernos. Después aquél sábado, me encontraba arreglándome para la fiesta de cumpleaños de Mauri e irnos a Portal. El asunto fue que el calor arruinó el maquillaje, como el pelo y no podía dejar de sudar. Estuve con Bridni y también nos reunimos un rato con Wichie y entrada la noche y ya no podía más con el calor, nos pusimos trajes de baño y comenzamos una mini guerra de globos de agua que habían sobrado y a aventarnos por el trampolín y bailar como tontas y era bueno que me la pasara bien, que me quedara el traje de baño, sentir confianza. Y más valía que me la pasara bien porque me esperaba una larga semana.
11-16 de Junio.
No pude concentrarme. Todo parecía indicar que las distracciones iban a estar a mi alrededor para no poder estudiar para el examen de admisión. Una, tras otra. Semana entera para prepararme y yo dejé ir al tiempo. Y lo reafirmo el jueves que no estudié absolutamente nada porque era el cumpleaños de Caro y nos reuniríamos y las horas que podía aprovechar antes de irme, se me fueron.
Pasamos un buen rato. Finalmente las cuatro. Contando cualquier tontería porque es tan típico de nosotras y de temas más extraños como insectos. Esa noche me sentía muy bien la verdad. Sentía que nada puede salir mal, que viene el verano y lo aprovecharemos.
El viernes estuve estudiando ahora si, claro a un día del examen, con los nervios a más no poder y la presión hasta las 4 de la mañana. Me levanté a las 7:30 y me fui a filosofía a eso de la 8:30 donde me encuentro a una multitud de gente impresionante. Apenas llegar vi un letrero que decía que los que iban al auditorio se reunieran ahí pero sólo estaban 4 personas y justo cuando estaba por preguntarles que si iban también al auditorio, una señora nos dice que los que iban a presentar al auditorio ya se habían ido a él, en el segundo piso. Voy y hago fila junto con los otros y ya a las 9 vamos entrando donde nos acomodan, conforme a como llegamos. No estaba nerviosa en ese momento, sólo quería ya tener el examen en la mano y comenzar y olvidarme ya de todo. Después de una media hora perdida en indicaciones de las 6 personas que nos aplicaban el examen, era hora.
El examen de selección era la cosa más sencilla que podría haber contestado pero el de diagnóstico con respecto a Humanidades, tuve problemas serios con Artes y algún que otro con Historia pero es que no venía nada de lo que había estudiado y encima sentía la presión de que tenía que terminar porque se acababa el tiempo.
El examen concluyó y con ello venía finalmente la calma y la relajación. Lo que me trae a hablar de los siguientes días del fin a lo que va de está semana.
Algunos días me he sentido sentimental, vacía, risueña, cansada, soñadora, nostálgica y es entonces en donde me encuentro en mi punto. Y esto me trae a hablar de los últimos días. Me la he pasado viendo películas, las que tenía ganas de ver y me parece increíble la forma en que por más veces que las haya visto aún llore como una tonta. Y cada vez que las veo, les encuentro más sentido y muchos más mensajes ocultos por aprender en cada una. También no ha faltado la risa y tal vez un poco de estrés y coraje.
Pero, ¿para qué hablar de ello? Ahora mismo quiero hablar de otra cosa que precisamente el profe Armando me ha inspirado hacer. Y es que siempre es igual, cada vez que tengo clases con él y es grandioso todo lo que puedo aprender de él. Algún día se lo voy a agradecer.
Pensando en lo que dijo el día de hoy, pensé en lo que va del año. Enero. Nada. Febrero. Nada. Marzo. Nada. Abril. Nada. Mayo. Nada. Junio. Aún no he hecho nada.
¿Pero qué puedo hacer antes de qué termine el mes? También debo pensar en lo que haré en Julio porque precisamente esa era mi idea pero, ¿por qué sólo hacerlo en un mes si puedes hacerlo todos los meses?
La mayoría de los días del año no tienen nada de especial comienzan y acaban sin dejarnos recuerdos perdurables en la memoria. ¿Por qué no hacer que cada mes tenga al menos un día que nos deje recuerdos de que realmente vivimos?
¿Por qué esperar a hacerlo cuando creemos que es un buen momento y no simplemente hacerlo?
Sólo hay una vida y cada día es un buen día para hacer todo aquello que queremos hacer, mientras más días dejemos ir, podría ser demasiado tarde en un futuro.
Hay mucho que planear y hacer. Hay mucho que vivir y disfrutar.
Es sólo cosa de hacerlo posible.
24 DÍAS.
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