viernes, 10 de agosto de 2012

Beauty Killer loves Cejitas♥

Supongo que así será más o menos de ahora en adelante, entrada los viernes.

Y sé que tengo una entrada pendiente sobre Nunca Jamás que debí haber hecho justo cuando volví, pero no hubo tiempo. Supongo que será en un momento en el que me dé nostalgia y los recuerdos aborden para tenerlos presentes en mi cabeza y poderlos transportar aquí.  De momento, tengo cosas que escribir sobre está semana. Así que, vamos con esa Biblia.

Pues ya entré a clases, conocí a mi grupo nuevo, todo en orden. Mi grupo no está mal y hay más hombres y se me hacen más abiertos y divertidos que los que había en el horario nocturno. Caty, la que estaba conmigo en el horario nocturno, ahora está conmigo. Ella también se cambió y bueno, estamos conociéndonos. Como también me estoy conociendo con otros. Mi grupo en este momento se puede decir que ya se llevan unos con otros y como se trata de mi, apenas estoy entrando en confianza.

Lo que me gusta del asunto es que estoy siendo...¿más abierta? Igual y me cuesta pero cuando tengo que hablar con alguien, me expreso relajada y no con esa timidez y ese nerviosismo que me hace hablar con monosílabos o frases cortas. Y creo saber porque.

La maestra de filosofía es un encanto, creo que los que estudian filosofía lo son porque la maestra de la prepa era igual. (?) En fin, me encanta su clase y la profesora de competencia es algo estricta pero me encantan sus ideas aunque igual necesito conocerla un poco mejor. La profe de análisis es tan...¿callada? Aún no tengo una buena opinión de ella, siento que es buena pero que a la vez le encanta hacer vidas imposibles, sus clases son aburridas eso si. Y el que pensé que de verdad me iba a aburrir sería el maestro de historia y creo que me equivoqué. Es muy agradable y no puedo estar más de acuerdo con sus opiniones.

La semana se me ha ido muy lento pero nada tedioso; son interesantes las clases y desde el primer día ya he tenido unas cuantas tareas pero nada que sea tan laborioso. Porque todo se trata más que todo de nuestras ideas y pensamientos.

Y es por eso que me estoy abriendo un poco, porque me gusta la manera de pensar que tienen los demás, no hablando de los maestros ya, sino de mis compañeros. Todos tienen maneras de pensar diferente pero todos están de acuerdo y las ideas de todos se complementan en una. Los gustos, los planes a futuro, los temas que hemos visto en clase. No lo sé, es interesante ver que un grupo coincide. Sí, creo que es obvio que sea así porque todos estamos en una facultad que tiene cosas con las que todos coincidimos.

Para haber sido la primera semana, ha estado muy bien. Mis ganas de participar en clase son fuertes pero mi seguridad no, así que por el momento prefiero estar callada escuchando. Y de pensar que iba a estar muy mal o que me iba a costar el cambio, ha sido lo contrario. No está mal. Haber que tal las semanas que sigan.

Y eso de no tener clase los viernes es genial. Aunque hoy parecería que si tuve clase...he ido a presentar el examen de acreditación y eso y de verdad estaba sencillo. Me atonte algo en el examen oral por los nervios, pero son esas cosillas que quiero expresar y siempre me equivoco al decirlas. Nada más terminando pensé otras palabras que podría haber utilizado y que lo decían todo y no como lo que intentaba decir que siempre me pasa que no lo puedo decir. Vaya tonta. Y el tipo que me aplicó el examen me pregunto muy pocas cosas o eso sentí. Fuera de ese error, creo y espero que me vaya bien y más vale lo acredite, no quiero tomar un curso de cosas que ya sé, no quiero que mi horario se modifique y quiero exentar esa materia de noveno. El de audición, tenía que ser una narración de alguien que tiene una papa en la garganta pero he pasado por peores y para mi buena suerte, esa papa no fue impedimento para entender. Y pues eso, espero me vaya bien. Y el del Quick estuvo algo complicado pero lo aprobé. Ya sólo me faltaría el examen de mañana.

 Primera semana de clases y ya tengo exámenes everywhere.

[...]

Tengo ganas de hacer tantas cosas al mismo tiempo, si no fuera tan nerviosa  que creo que me voy a volver loca. Supongo que todo debe ser a su debido tiempo pero es precisamente éste el que me preocupa, que se esfume de mis manos, porque no espera, porque no hay una forma de tener más o detenerlo. Miedo es el que siento de que todas las cosas que quiero hacer en mi vida no las cumpla. Y estoy en el momento en que tengo en cuenta que mi cumpleaños está a unos meses y que ese número es decisivo y de vital importancia para tantas cosas, para un futuro, para salir del pozo. Lo que espere toda una vida que ni siquiera he vivido.

Y si empiezo de poco a poco, no sé si quiera por donde empezar y como no tengo paciencia, al momento que vea que no progreso me sentiré caer. Porque nada se consigue de un día para otro, sino con esfuerzo y tiempo, pero es ese el miedo de que no haya un mañana el que me carcome. Es ese sentimiento de querer vivirlo todo ahora que soy joven y tener todo lo que siempre quise y ser feliz cuando grande.

Pero soy tan cobarde. Si hubiera algo que me pudiera hacer cambiar de ser, incluso sabiendo que no habrá otra oportunidad, que sólo es está vida...si sólo hubiera un algo, una forma de cambiarme esa forma de ser tan miedosa. Algo que evitara que temblara cada vez que debo enfrentar algo que no quiero, algo que hiciera que las cosas que a todos les parece sencillas lo fueran para mi.

No lo sé, tal vez estoy buscando ser una clase de perfección, más no la perfección porque entonces sabría que todo es en vano porque no es real. Pero algo que fuera cercano...

La verdad no entiendo porque todos dicen que hay que agradecer lo que se tiene, que tienes que conformarte. ¿Por qué conformarme cuando puedo tener más? ¿Por qué conformarme con ser un desastre cuando podría ser mejor? ¿Por qué conformarme si lo que tengo no me hace un cien por ciento feliz?

No quiero cosas que puedo conseguir fácilmente y conformarme con llegar a eso, no quiero hacer tan poco, ni tampoco tener una vida cotidiana y aburrida. Quiero hacer cosas grandes, quiero descubrir, conocer, quiero vivir con todo el término de la palabra.  Y cualquiera puede decir que soy tan joven y es por eso que pienso así y cuando crezca, entenderé que las cosas son diferentes. Y son esa clase de personas que no pudieron llegar más alto o que se conformaron con lo que tenían los que piensan así.

Llegaré alto, ¿cómo? No lo sé, pero como dije estoy en ese punto en el que tiene que dejar de ser un dicho o un pensamiento que veo lejano. Mi lista de vida me dice que hay tantas cosas aún sin hacer y que es el momento de buscar como llegar a hacerlas .

Y ya que toqué un poco el tema de próximos cumpleaños y de cosas que quiero hacer, si, he estado pensando en mi cumpleaños, en que haré. Bueno, siempre dije que una fiesta pero es obvio que esa idea queda descartada además de que ha dejado de gustarme la idea desde hace mucho tiempo. Como siempre mi cabecita le agrada tener ideas locas y pensaba en un viaje pequeño, muy pequeño obviamente. Como hay puente y eso...dije, ¿por qué no? Sin embargo, fuera de parecerme buena, creo que el tiempo, el clima, los permisos, el dinero, la forma de irnos, todo parece irse en contra de esta idea.

Así que debería dejar de pensar en eso y buscar otra opción. El problema es que no se me ocurre más. No, no me gustaría terminar en una disco o antro o algo así, porque además de que me repugnan estos lugares, simplemente no es de mi gusto y agrado y se me haría una forma de caer tan bajo para celebrar un cumpleaños y creo que he esperado mucho por precisamente ese día que siento que debe ser algo que recuerde y me haga decir que fue el mejor cumpleaños y bla, bla, bla.

En fin, aún hay tiempo de pensarlo y tener ya más o menos en mente antes de esa fecha y que me quede claro que cualquier cosa que decida, algo me va a decepcionar, así que me prepararé también para ese detalle.

[...]

También quería escribir de un tema muy, muy, muy importante que había dejado de lado y sentía que no había una forma de evitarlo o arreglarlo, pero lo hice. La Beauty Killer volvió. Debo decir que no la había echado de menos y el Monstruo le impedía que volviera. Pero logré que el Monstruo se fuera. Creo que definitivamente, tenía que dejar de estar de vacaciones para poder hacer regresar a la Beauty Killer y con un poco de motivación y mucha, mucha fuerza de voluntad y esfuerzo.

Cuando regresé de Orlando, había aumentado 3 kilos en una semana. ¡UNA SEMANA! Como me sentía incómoda por eso, preferí dejar la consulta para después. Pasaron tres semanas más en las que decía, que ya iba a recomenzar y entonces esa idea quedaba descartada por el ansia. Sin pastillas resultaba imposible, no era algo que pudiera controlar. El Monstruo había salido a la luz en Orlando y prefirió quedarse por más tiempo. Y comía y no me pesaba, y no veía cuantas calorías podría tener cada cosa.

Y fue cuando comencé a verme diferente al espejo, empecé a sentirme pesada, los problemas de cansancio y mis horarios de sueño y comidas estaban por sin ningún lado. La ropa se estaba dejando de caer. Sigue quedándome grande y perfecta, pero comienza haber una minúscula diferencia.

Decidí usar ese aparatito que puede hacerme sentir bien, como puede acabar conmigo. Me pesé. Y entonces noté que todo se me había ido de las manos, estaba fuera de mi control. Había aumentado 2 kilos. Una monstruosidad, una abominación. Que todo eso que me costó bajar, estaba volviendo a subir. Y fue necesario, deshacerme en definitiva del Monstruo. No iba a permitirme subir ni un kilogramo más. Ni uno solo.

Y entonces comencé a pensar, que había estado a sólo 9 números para llegar al objetivo antes de que el Monstruo apareciera y que probablemente ahora estaría mucho más cerca o en el objetivo de no ser por ese ser incontrolable. ¿Me iba a conformar verme perder mi autoestima de nuevo? No lo haría.

Decidí comenzar de nuevo ayer, después de mucha meditación la noche anterior, claro y fui a comprar las pastillas que controlan al Monstruo, que lo asesinan dos veces todos los días. Y esperando al menos bajar medio kilo, me terminé llevándome una sorpresa.

Volví a la rutina, eso de despertar, saludar a la báscula y tomar apunte en la bitácora. Que por cierto, comencé una nueva luego de mi incidente con la otra. Y la sorpresa fue que comencé muy bien con la bitácora. Si, si bajé ese medio kilo que quería y mucho más. Mucho más.

Bajé dos kilos, a 200 gramos de 3. En un sólo día. Increíble.

Si, mi cara era para fotografiarse y enmarcarse simplemente porque no me lo esperaba y había olvidado lo genial que se siente ver como los números bajaban. Ha sido un buen inicio y si el asunto continua, no dudo mucho que pronto pierda esos kilos que recuperé como si nunca los hubiera tenido y comenzar a enfocarme finalmente en la meta como desde el principio.

La Beauty Killer tiene claras las cosas.

[...]

Y creo que debo de comenzar a concluir la Biblia por hoy.

Lo último que contaré es, que mi bebé no ha aparecido y hoy se cumple ya la semana. Comienzo a dudar mucho que la recuperemos. De hecho, ya no la recuperaremos. La extraño y probablemente la extrañaré siempre, porque se volvió en mi todo. Prácticamente era parte de mi.

No ha habido un día que no miré por la ventana como si la fuera a encontrar precisamente ahí, también me ha tocado estar soñando con perros. A veces quiero voltear al suelo cuando estoy en la cocina como si la fuera a encontrar ahí. A veces siento que está en el patio y que debo meterla porque no la he visto en un rato. Me parece extraño entrar al cuarto de Luis y no encontrarla en su cama. Es extraño. Antier, he encontrado su abejita en un cajón de la cocina y las lágrimas me fueron imposibles.

La he guardado entre mis cosas.

Mi familia ha estado pensando en comprar otro perro, en lo que me había estado negado rotundamente. Apenas ayer en la noche fui un poco más suelta. Porque no puedo negarme a tener otro, porque no puedo aferrarme a querer tener al mismo perro por más que lo quiera. Pero es que Paris era diferente a cualquier perro que hubiera tenido y vamos, era amor. Pero no puedo cerrarme, además tenemos la muy mala costumbre que siempre que algo pasaba con el perro que teníamos, al instante ya teníamos otro, no pasa ni un mes. Porque tenemos la necesidad de tener una mascota, porque hay una extraña sensación que algo falta, que tu familia está incompleta, que falta alguien detrás de ti siguiéndote a todos lados. Al menos yo. Como no pasa del mes cuando tenemos otro perro, siempre siento ese vacío que me hace falta alguien y bueno, es ese vacío que siento ahora.

Si tuviera otro, no sé  porque, pero quisiera que fuera un perro grande por primera vez, ya que nunca he tenido uno y la idea de un husky parece agradable aunque estuvimos viendo sobre otras razas de todas formas. Pero, estuve investigando sobre las razas y la verdad no me convence ninguno...descripciones como: manía de escaparse, necesitan ejercicio... y otras tantas no ayuda mucho.

En fin, quien sabe, tal vez tenga el papel de mamá otra vez pronto. Y se llenará ese vacío. Y aunque las cosas tengan que seguir y aunque pueda pasar mucho tiempo, me será imposible olvidar a Parisiana Sofía Isabela. Le yo y mi manía de ponerle nombres completos a los perros. Y sin querer ofender a mis otros perros pero, alfombra aspiradora es la perrita que más he querido y de la única que tengo miles de fotos y, yo, pues ella,...bue, otra Biblia favor de insertarla.

 Es simplemente una cosita peluda que me marcó muchísimo.




Es todo por ahora. Como si no hubiera sido suficiente.

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