domingo, 26 de agosto de 2012

Silent can destroy.

Como lo había dicho antes, la próxima vez que suba una entrada sería algo coherente. A veces me parece extraño no pasar tanto tiempo aquí como solía hacerlo antes o con la constancia como lo hacía con mis antiguos blogs pero, cuando algo sea realmente necesario de publicar, será hecho entrada. Y aquí estoy, tal vez no porque sea un tema interesante o la narración de algún hecho fantástico, sino porque es algo que necesito sacar.

Van a cumplirse cuatro semanas de que iniciaron las clases, que inicié la facultad. Cuatro semanas aburridas. Cuatro semanas adaptándome al nuevo ambiente. Cuatro semanas sola.

Odio el simple hecho de que me pregunten que si le hablo a alguien, que si me junto con alguien, que si tengo amigos. Tengo que mostrarme como si me importara poco y decir que prefiero estar así, que no hay tiempo para conocer a nadie, ni tengo las ganas de hacerlo, lo cual esto último es algo cierto.

Pero no es que me sea indiferente del todo este tema. A veces prefiero estar así, a veces pienso que no vale la pena si al final a uno lo olvidan, los problemas comienzan, las personas te juzgan. A veces me pregunto si será sano pasar tanto tiempo sola. En ocasiones creo que me volveré loca. Y otras tantas, me gustaría poder abrirme con facilidad y que otros se interesaran en conocerme.

Pero siempre hay personas más interesantes allá fuera.

Muchas veces he dicho que prefiero estar sola. Pero por supuesto el sentimiento es otra cosa. Es verme en clase sentada en un pupitre esperando la hora de salida, es llegar a casa y estar en mi habitación. Y todo esto en compañía de mi misma.

Que rutinaria, solitaria y aburrida es mi vida. Y yo he creado esto.

Y siento que se me va el tiempo, haciendo nada, perdiéndolo de mis manos, sintiéndome inferior, cayendo en el hoyo del que aún sigo sin tocar el suelo. Malgastando mi vida. Desperdiciando días, dejando pasar años.

Tantas veces me he visto siendo exitosa, me lo digo y hago, hago todo lo que puedo. Pero no del modo que me gustaría o como debería ser para llegar a la cima.

Estoy en momentos que son decisivos y de vital importancia para mi futuro. Sé que debo salir allá afuera y ser esa persona que quiero ser y no esperar milagros. Que debo forzarme a combatir el miedo que me encadena a estas paredes. Sé lo que debo hacer...entonces, ¿cuál es el problema? ¿Por qué no lo hago?

¿Cuál es mi miedo? ¿Perder? Es una opción. ¿Qué me juzguen? Posiblemente.

El viernes por la noche, hablaba con mi mamá. Me abrí. Exploté y saqué todo ese cúmulo de sentimientos oprimidos en el pecho.

Mi mamá dice, que si tú eres débil, los demás lo notarán. Que si eres tímido, debes luchar. Que sí estás solo, debes alentarte a salir adelante, porque nadie más lo hará. Ella dice que si sé lo que tengo que hacer, que me atreva a hacerlo. Que siempre habrá gente mala, siempre habrá gente que quiera hundirte, que no tengan una buena opinión sobre ti y por encima de todo, debes salir adelante y aprender de ello y lograr todo lo que una vez quisiste y más.

Que me olvide de los demás y que me centré en mi. Ella, me dijo que me olvide del pasado y que suba mi autoestima. Eso es lo que debo hacer.

Estos días han sido un subir y bajar de emociones y frustraciones de decisiones que me cuesta tomar, porque no quiero cometer ningún error. No quiero ir en la dirección incorrecta.

Estoy pensando que hacer para hacer cosas que quiero hacer en lo que resta de éste año. ¿Suena estúpido? Pues lo parece pero, no puedo hacer las cosas que quiero si no me ayudo primero a mi misma a dar el cambio que tanto me hace falta. Tener la fuerza para lograr todo lo que tengo planeado.

Todo esto parece un tanto familiar. Cosas que he dicho cientos de veces, cosas que me digo a mi misma, cosas que quiero hacer, promesas. Nada que diga que finalmente logré algo que llevo muchísimo tiempo deseándolo. Que me superé a mi misma. Que avancé. Que soy esa que quiero ser.

Solía pensar que cuando tuviera está edad todo sería como lo había alguna vez imaginado y no ha sido así. ¿Y qué se puede esperar? La vida es así, nunca sabes que te tocará.

Siento como si todo el mundo avanzara en su vida. También lo hago, pero no subo tan alto. Me quedo estancada, atrapada. Alimentándome de mentiras de palabras nunca dichas.


Alguna vez dije que tengo mucho que aportar en el mundo, tanto por decir, tanto que quiero hacer, tanto por expresar. Tanto por lo que me gustaría ser tomada en cuenta, porque si me importa. Pero el silencio puede conmigo. No puedo hablar, no puedo ser escuchada. No me escucho.

Mi lista de cosas que quiero hacer en la vida está ahí, con más cosas pendiente que hechas. Descansan tranquilas por mi, porque ellas no vendrán a mi. Yo tengo que ir hacia ellas.


Las cosas deben cambiar. No sólo por decir. Debo buscar una forma de salvarme, de sacarme adelante.
De hacer algo ahora que aún estoy a tiempo antes de que sea demasiado tarde.

[...]

Se que puedo ser más grande de lo que me hago creer, pero no puedo. Me hacen faltas fuerzas para hacer ruido y que el mundo me escuche.

Porque...

Hay días cuando te sientes tan pequeño, pero tú sabes que podrías ser más alto.
Piensas que no tienes otra opción. 
Mira la tierra, mira lo que hacemos aquí y ahora, te necesitamos. 
El silencio puede destruir. 
Levántate y alza la voz. 
Haz algo de ruido, aquí en la tierra.
Ruido, para el mundo.
Ruido, para todas las cosas en las que crees.
Ruido. Deja que te escuchen.
Ruido. Déjalos sentirte. 
Ruido. Déjalos saber que te importa.
Ruido. 

Eras libre. Eras inocente. Tu creías en un final feliz.
Los días se convirtieron en años. 
Y ahora estás aquí, con tu creencia rota mientras que tus sueños están durmiendo tranquilos.

El silencio puede destruir. 


Levántate y alza la voz. 
Haz algo de ruido, aquí en la tierra.
Ruido, para el mundo.
Ruido, para todas las cosas en las que crees.
Ruido. Deja que te escuchen.
Ruido. Déjalos sentirte. 
Ruido. Déjalos saber que te importa.
Ruido. 


¿Puedes sentirlo? 

Es todo. Siempre has estado...  ¿Por qué no compartimos?
Ven y llévame ahí. 

Ruido. Ruido. Ruido.
Puedes hacerles sentir que te importa. 
Puedes hacerles sentir que te importa. 


Y por la manera en que me siento es que recuerdo porque ellos me gustaron alguna vez...lo dije antes. Siempre lograban hacer encajar la manera en la que me siento con su música. Plasmándolo en letras. 
Siempre tenían la respuesta a todo.


La próxima vez que suba una entrada, espero no sea una de lamentaciones de lo mismo. Sino, una donde haya finalmente comenzado a hacer ruido.




No hay comentarios:

Publicar un comentario